Primera expedición: La Vigilia completa

Nadie la había completado. Alguien tenía que ser el primero.

PRIMERA EXPEDICIÓN: LA VIGILIA COMPLETA

3–7 de junio de 2026 · GS1–GS5 · 507 km · +10.300 m

Hay rutas que se dibujan en un mapa. Esta había que ganársela. Cinco días. Cuatro territorios. Dos bicicletas cargadas y todo el camino por delante. Esta es la crónica de la primera vez que alguien completó la Vigilia.

DÍA 1 — TARAZONA → MURO DE AGUAS

Salimos un miércoles a primera hora desde Bikes Moncayo. La ciudad todavía dormía. Nosotros no. Al girar la primera curva, el Guardián apareció en el horizonte. Nos vio partir. No dijo nada. Nunca dice nada.

Las primeras horas fueron de pedaleo largo por tierras de Castilla, pueblos de piedra que parecen detenidos en otro siglo. Las bolsas nos dieron guerra —el equipaje también se domestica— pero llegamos a Igea a tiempo de comer y reponer fuerzas.

Después, el calor. Y con el calor, la pista hacia el castillo de Cornago: dura, cerrada, honesta. Agua en el pueblo y rumbo a los yacimientos de dinosaurios. Aquí las huellas tienen millones de años. Las nuestras durarían hasta la próxima lluvia. Nos pareció justo.

Al final del día, después de mucha dureza, llegamos a Muro de Aguas. Sergio nos recibió con los brazos abiertos. La asociación Caño 17 nos dio de cenar y algo más difícil de dar: la sensación de haber llegado a casa sin haber estado nunca. Muro de Aguas es un lugar que no sale en las listas. Su fuente de los caños, sí debería.

La montaña pone la dureza. Los pueblos ponen todo lo demás.

DÍA 2 — MURO DE AGUAS → SANCHO ABARCA

Desayunamos fuerte. El día lo iba a exigir.

Rumbo a Peña Isasa: rampas que no negocian y bajadas que exigen respeto. Hubo una caída. El suelo también enseña. Nos levantamos y seguimos hacia Villarroya, y de ahí a las pistas graveleras que vuelan hacia Aldeanueva de Ebro y Rincón de Soto, donde una tienda de bicicletas nos llenó de aire el amortiguador y a nosotros de ánimo.

Con el viento de cola rodamos a mil por hora hasta Arguedas. Parada obligatoria: comida, agua, cabeza fría. Porque lo que venía después no perdona: las Bardenas Reales. Un desierto donde el silencio pesa más que las bolsas. La Bardena Negra nos escupió al pie de la última subida del día: el Santuario de Sancho Abarca. Arriba, las vistas lo explicaban todo. Cenamos y a dormir. Mañana hay más.

DÍA 3 — SANCHO ABARCA → TIERGA

El viento volvió a ponerse de nuestra parte. Bajamos volando por las pistas hacia Mallén y Fréscano, y en Borja recargamos las pilas. Sabíamos que lo más duro de la etapa estaba por delante.

En Ambel sonaban jotas a todo volumen. La tierra cantándose a sí misma mientras la cruzábamos en silencio. Talamantes nos dio agua y una de las estampas del viaje. Trasobares nos abrió paso hacia Tierga, final de etapa. En la Fonda Esther encontramos cama, cena y conversación. En la tienda del pueblo, provisiones para lo que venía. Comprar pan en estos pueblos no es logística. Es parte de la ruta.

DÍA 4 — TIERGA → SAN MARTÍN DE MONCAYO

La etapa reina. Salimos hacia Oseja por terreno muy duro, de los que no dejan pensar en otra cosa. En Purujosa paramos a comer algo rápido que supo a gloria. Apunta este nombre: allí se puede dormir todo el año, colgado entre barrancos.

Después, el puerto de Beratón. Espectacular y despiadado, en ese orden. En el pueblo, parada en la fuente —donde además puedes hinchar las ruedas— y algo caliente en el bar antes de seguir. Rumbo a Cueva de Ágreda por pistas preciosas, y entonces, la coronación: Canto Hincado. Habíamos rodado tres días alrededor del Guardián. Ahora estábamos sobre su hombro.

El descenso al hayedo del Moncayo fue el premio: luz verde filtrada, aire frío, silencio antiguo. En San Martín de Moncayo nos esperaban mesa en el restaurante La Flor y cama en el hotel Gomar. Dormimos a los pies del gigante.

DÍA 5 — SAN MARTÍN DE MONCAYO → TARAZONA

Domingo. Última etapa. La ruta se despide recorriendo casi todos los pueblos que viven a la sombra del Moncayo, uno a uno, como pasando lista.

Pero antes, una última cita. Subimos al Santuario del Moncayo —la Casa del Guardián— y paramos a tomar algo. No era una parada de avituallamiento. Era una despedida. Cuatro días vigilados por él, y ahora estábamos en su umbral, mirando desde arriba todo el territorio que habíamos recorrido. Desde ahí se ve casi entera la Vigilia. Desde ahí se entiende.

Bajamos y seguimos. Pueblo a pueblo, el círculo se fue cerrando, con el Guardián siempre a nuestra izquierda, cada vez más a nuestra espalda.

Entramos en Tarazona por donde habíamos salido cinco días antes. Mismo punto. Distintas personas.

Nos habíamos convertido en guardianes solitarios.

“Vivimos conectados a todo menos a nosotros mismos. Cinco días sobre la bici, sin más plan que seguir el camino, devuelven algo que ninguna pantalla puede dar. Esta ruta no se hace para desconectar del mundo. Se hace para volver a conectar con lo que importa.”

Manuel Lapuente CalvoFundador de "Guardián Solitario"

EXPEDICIÓN 001 · JUNIO 2026

QUINCE INSTANTES

01 — 15

Fachada del ayuntamiento de Muro de Aguas, La Rioja, en la ruta de bikepacking Guardián Solitario
GS1 · MURO DE AGUAS
Fuente de los dieciséis caños de Muro de Aguas
GS1 · FUENTE DE LOS DIECISÉIS CAÑOS
Interior tradicional de la asociación Caño 17 en Muro de Aguas
GS1 · ASOCIACIÓN CAÑO 17
Bicicleta de bikepacking cargada en la casa rural de Muro de Aguas
GS1 · CASA RURAL
Reconstrucción de dinosaurio en el yacimiento del Peladillo, Igea
GS1 · YACIMIENTO DEL PELADILLO
Ciclista rodando hacia Castildetierra en las Bardenas Reales
GS2 · CASTILDETIERRA, BARDENAS
Desayuno de avituallamiento en una terraza de Mallén
GS3 · AVITUALLAMIENTO, MALLÉN
Dos bicicletas de bikepacking apoyadas en una verja en Borja
GS3 · PARADA EN BORJA
Senda estrecha de montaña hacia Talamantes vista desde la bicicleta
GS3 · SENDA DE TALAMANTES
Vista de las Peñas de Herrera desde el mirador
GS3 · PEÑAS DE HERRERA
Bicicleta en el mirador de Purujosa sobre los barrancos
GS4 · MIRADOR DE PURUJOSA
Pila de troncos cortados junto a la pista en Trasobares
GS4 · TRASOBARES
Bocadillos y ciclocomputador en el avituallamiento del Santuario del Moncayo
GS5 · AVITUALLAMIENTO, SANTUARIO
Tres bicicletas de bikepacking en la barandilla del Santuario del Moncayo entre pinos
GS5 · LA CASA DEL GUARDIÁN
Panorámica del macizo del Moncayo desde el mirador de la Tía Casca en Trasmoz
GS5 · EL GUARDIÁN, DESDE TRASMOZ

DESLIZA